Compartimos brevemente con todos vosotros el proyecto de formación, debate y acción que queremos realizar para todo el curso.

¿Para qué hacemos esto?

Juan XXIII pedía: “Deseamos intensamente que se estudie cada vez más esta doctrina…”. Y Juan Pablo II: “Deseo dar las gracias a todos los que se han dedicado a estudiar, profundizar y divulgar la doctrina social cristiana. Para ello es indispensable la colaboración de las iglesias locales, y yo espero que la conmemoración sea ocasión de un renovado impulso, difusión y aplicación en todos los ámbitos.

Las actuales cuestiones culturales y sociales atañen sobre todo a los fieles laicos, llamados, como recuerda el Concilio Ecuménico Vaticano II, a ocuparse de las realidades temporales ordenándolas según Dios (cf Lumen Gentium, 31). Se comprende así, la importancia fundamental de la formación de los laicos, para que con la santidad de su vida y con la fuerza de su testimonio, contribuyan al progreso de la humanidad. Ángelo Card. Sodano (Secretario de Estado)

 

¿Con qué objetivo?

  • Dar cabida de manera mucho más palpable entre las distintas realidades comunitarias a la dimensión social de la fe a través de un grupo de lectura, reflexión y acción a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.

Y más concretamente…

  • Fomentar la formación de los interesados en los principios de reflexión, criterios de juicio y orientaciones para la acción de la Doctrina Social de la Iglesia como instrumento para un compromiso concreto con las distintas realidades del barrio y la parroquia.
  • Recuperar la Comisión de Justicia y Paz de Virgen de la Fuensanta, como grupo de apoyo y difusión de las actividades de Cáritas parroquial, además de las distintas iniciativas sociales de la Iglesia diocesana (campañas de Manos Unidas, Domund, Navidad, etc.)

 

¿Y cómo lo haremos?

Cogiendo como base la “Guía para la enseñanza de la DSI” de la Fundación Pablo VI, iremos recorriendo diferentes temas.

Juan XXIII confirmó la utilidad del método “ver-juzgar-actuar”, porque combina con equilibrio lo inductivo y lo deductivo como modos de conocer y evaluar la propia experiencia. En otras palabras, ampliando su comprensión y actualización, decimos que se trata de: comprender para discernir → discernir para actuar → actuar para transformar → transformar para celebrar el futuro deseo en los pequeños pasos del presente.

Podemos dividirla en dos fases:

  • ANTES DE LA REUNIÓN: Se seleccionará un conjunto de textos relacionados con el tema para preparar hasta la siguiente reunión. Cada miembro pasará por los siguientes niveles de reflexión:

Lectura comprensiva (primer nivel de reflexión): se trata de conocer el problema formulado con las claves de la razón.

Discernimiento a partir de lo leído (segundo nivel de reflexión): Ante situaciones parecidas a las que analizamos, otras personas, desde distintos saberes complementarios y desde la Doctrina Social de la Iglesia, han sabido esclarecerlas para transformarlas en orden al cambio. Cómo otros, en situaciones similares, se han ocupado de comprenderlas para transformarlas.

Formulación de mi criterio a partir de la DSI (tercer nivel de reflexión): Reúne todo lo anterior y completa con una síntesis de la visión de la Doctrina Social de la Iglesia: reunir las parcelas de verdad en la unidad.

  • EN LA REUNIÓN: Durante la cual deberemos respondernos a estas preguntas:

¿Qué me dicen a mí en particular estos textos? (COMPRENDER): Primero, de qué hablamos (en qué consiste…); una cuestión es vista desde diferentes perspectivas (cuáles son las dimensiones…), los hechos en cuestión tienen una explicación racional (cuáles son las causas…)

¿Qué puedo cambiar en mi vida cristiana a partir de ellos? (DISCERNIR): Importa porque afecta a la vida de las personas y a su dignidad (cuáles son las repercusiones en la vida…)

¿Qué puedo hacer en mi entorno con todo lo que he visto? (ACTUAR): La Doctrina Social de la Iglesia es “fundamento y estímulo para la acción” (cómo afrontar el desafío planteado en el tema…).

¿Cómo se desarrollan las reuniones?

Tenemos una al mes y están organizadas de la siguiente manera:

    • 5’: Oración inicial
    • 40’: Puesta en común sobre los textos preparados para el tema de la sesión y debate
    • 10’: Aplicaciones concretas de lo visto en la reunión a nivel local, parroquial, etc.
    • 15’: Formación teórico-práctica en alguno de los aspectos del tema tratado.
    • 15’: Oración final.
    • 5’: Organización de la reunión siguiente (tema, fecha, textos, etc.)

 

Esperamos que os haya gustado. Por supuesto, si quieres enriquecernos con cualquier comentario dando tu aporte ¡bienvenido es!

¡Hasta la vista!

 

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