Continuamos con los  los materiales de la tercera reunión, que trataremos en la reunión del 24 de Enero. En la anterior entrada tratamos las tensiones, hoy toca los procesos de paz…

En el tercer capítulo (Procesos de paz) 3 se analiza la situación de 33 contextos de negociación o exploración. Además, se estudian tres casos con acercamientos esporádicos, que son Etiopía (ONLF), Somalia (al-Shabaab) e India (Assam), que no constan en la tabla siguiente porque no se tratan de iniciativas o contactos que puedan equipararse a negociaciones de paz (el total de los casos analizados asciende a 33). Se abordan otros cuatro casos (Eritrea-Etiopía, Mozambique, Siria y Yemen) que, a excepción de Mozambique, no son homologables a un proceso de paz consolidado y con estructura. Durante el año dejaron las armas tres grupos de Filipinas, Sudán y Mozambique, al lograr un acuerdo de paz con sus respectivos gobiernos, aunque en el caso del MILF filipino, ya en 2015, surgieron problemas que podrían alterar la implementación de los acuerdos.

Se entiende por negociación el proceso por el que dos o más partes enfrentadas (ya sean países o actores internos de un país) acuerdan discutir sus diferencias en un marco concertado para encontrar una solución satisfactoria a sus demandas. Esta negociación puede ser directa o mediante la facilitación de terceros. Normalmente, las negociaciones formales tienen una fase previa, o exploratoria, que permite definir el marco (formato, lugar, condiciones, garantías, etc.) de la futura negociación. Por proceso de paz se entiende la consolidación de un esquema de negociación, una vez que se ha definido la agenda temática, los procedimientos a seguir, el calendario y las facilitaciones. La negociación, por tanto, es una de las etapas de un proceso de paz. Por “alto al fuego” se considera la decisión militar de paralizar cualquier combate o uso de las armas durante un período especificado, mientras que el “cese de hostilidades” incluye, además del alto al fuego, el compromiso de no secuestrar, hostigar a la población civil, amenazar, etc.

En función de los objetivos finales buscados y de la dinámica seguida en las diferentes fases de la negociación, la mayoría de los procesos de paz pueden catalogarse en alguna de estas cinco categorías o modelos, aunque alguna vez se pueda dar el caso de un proceso que combine dos categorías:

a) Desmovilización y reinserción,

b) Reparto del poder político, militar o económico,

c) Intercambio (paz por democracia, paz por territorios, paz por desocupación, paz por reconocimiento de derechos, etc.),

d) Medidas de confianza,

e) Fórmulas de autogobierno o “arquitecturas políticas intermedias”.

El modelo de proceso normalmente tiene que ver con el tipo de demandas presentadas y con la capacidad de sus actores para presionar o exigir (nivel de simetrías en lo militar, político y social), aunque también influyen los acompañamientos y facilitaciones, el cansancio de los actores, los apoyos que reciben y otros factores menos racionales, más bien vinculados a patologías de los líderes, imaginarios o inercias históricas. En algunas ocasiones, aunque no en muchas, y especialmente si el proceso es largo en el tiempo, puede ocurrir que se empiece desde el planteamiento de una de las categorías señaladas (la a, por ejemplo) y luego se incrementen las demandas para situar el proceso en otra categoría más compleja. También es importante recordar que no todos los procesos o sus fases previas de exploración, diálogo y negociación se hacen con una real sinceridad, pues es frecuente que formen parte de la misma estrategia de guerra, sea para ganar tiempo, internacionalizarse y darse a conocer, sea para rearmarse u otros motivos.

Finalmente, es de señalar que lo que comúnmente se denomina “proceso de paz”, en realidad, no es otra cosa que un “proceso para finalizar con la violencia y la lucha armada”. La firma de un cese de hostilidades y la posterior firma de un acuerdo de paz no es más que el inicio del verdadero “proceso de paz”, vinculado a una etapa denominada “rehabilitación posbélica”, siempre difícil, pero que es donde verdaderamente se tomarán las decisiones y se realizarán las políticas que, si tienen éxito, lograrán la superación de las otras violencias (estructurales y culturales) que luego permitirán hablar con propiedad del “logro de la paz”. En este anuario, sin embargo, se analizan los esfuerzos realizados en las primeras etapas de esa larga carrera, sin las cuales, empero, no sería posible alcanzar la meta final.

Algunos de los hechos más relevantes del año en relación a los procesos de paz fueron los siguientes:

  • Un 15,1% de las 33 negociaciones analizadas funcionaron bien (incluidas las que finalizaron satisfactoriamente), otro 24,2% se encontraron con dificultades y el 57,6% fueron mal, con lo que el balance fue muy negativo, a pesar de que en varios países se preveía reanudar las negociaciones en el 2015.
  • Durante el año se lograron acuerdos de paz en Mozambique (RENAMO) y Sudán del Sur (SSDM-Facción Cobra). En el caso de Mozambique, sin embargo, la situación se deterioró a finales de año.
  • Se celebraron varias reuniones internacionales para intentar un diálogo directo entre las partes enfrentadas en Libia, con la mediación de Naciones Unidas, sin que al finalizar el año se consiguiera formalizar un diálogo inclusivo.
  • Las negociaciones entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC continuaron avanzando, con la perspectiva de completar la agenda de negociación a finales del 2015. Por otra parte, los contactos exploratorios con la guerrilla del ELN, lograron un acuerdo en dos puntos: la participación de la sociedad y las víctimas del conflicto.
  • En Filipinas, se firmó el Acuerdo Global sobre Bangsamoro, que fue calificado de histórico por cuanto culminó 17 años de negociaciones con el MILF y debería poner fin a más de cuatro décadas de conflicto armado en Mindanao.
  • En Turquía, el líder kurdo del PKK, A. Öcalan, presentó un borrador de marco de negociaciones, que incluía varias secciones, incluyendo metodología, filosofía, agenda y plan de acción.
  • En Ucrania y a pesar de los múltiples llamamientos para cumplir dos acuerdos firmados en el mes de septiembre, no se logró ni el cumplimiento del alto el fuego ni un compromiso que permitiera reducir los combates.

 

Todos los datos están extraídos de  Alerta 2015! Informe sobre conflictos, derechos humanos y construcción de paz, que es un anuario de Escola de Cultura de PAU, que analiza el estado del mundo en términos de conflictividad y construcción de paz a partir de cuatro ejes:
conflictos armados, tensiones, procesos de paz y dimensión de género en la construcción de paz.

Anuncios