Estos son testimonios reales de cómo se puede vivir el Año de la Misericordia, de ALFA Y OMEGA. En la entrega de hoy: DAR CONSEJO AL QUE LO NECESITA, con Joaquín Chacón y Catalina Aguilera, del Centro de Orientación Familiar Juan Pablo II.

«La vida familiar es preciosa, pero chico, el matrimonio y la paternidad tienen muchos recovecos, y hay momentos en los que parece que solo hay problemas… Es ahí donde muchas parejas tiran la toalla, y es ahí donde nosotros entramos para mostrar que casi todos tenemos los mismos problemas, para rebajar la tensión y el dramatismo, y para explicar cómo se pueden salvar los escollos». Así resume Joaquín Chacón lo que, junto a su mujer Catalina Aguilera, hacen desde el Centro de Orientación Familiar Juan Pablo II, de Lucena, en Córdoba. «Nuestra labor –afirma– es acompañar como matrimonio a otras familias que buscan solucionar sus problemas. Quedamos con ellos, les escuchamos, intentamos detectar lo que les pasa y les aconsejamos, desde nuestra experiencia y desde la formación que recibimos en el COF, sobre el mejor modo de salvar sus obstáculos; o bien los derivamos a un especialista si es necesario». Porque, en esencia, «ante una persona que necesita un consejo, cualquier católico puede seguir esos pasos: vencer la indiferencia ante sus problemas, ponerte en la piel del otro, evitar juzgar, y aconsejar si estás seguro de algo, o derivarlo a quien pueda ayudarle mejor que tú». Y así, la misericordia de Dios le gana el terreno al aislamiento, al egoísmo y a la desorientación.

José Antonio Méndez, de Alfa y Omega

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