Los Jesuitas denuncian la pasividad en la tramitación de expedientes. De un total de 14.600 solicitudes de protección en el año 2015, España solamente concedió 1.020.

Los datos que arroja la Oficina Europea de Estadística (EURSOTAT) evidencian el colapso del sistema de asilo español y el insuficiente esfuerzo en agilizar las resoluciones de protección internacional.

En el año 2015, 14.600 personas solicitaron protección: 9.140 solicitudes más que en 2014. Hubo 3.240 resoluciones, por lo que se resolvieron 380 solicitudes menos que en 2014. De estas, solo el 31% fueron favorables (1.020) mientras que el 69% fueron denegadas (2.220). La tasa de denegación de protección sobre las solicitudes está muy por encima de la media Europea (48,1%).

Este aumento en las solicitudes de protección internacional en España ha colapsado los recursos disponibles por parte del sistema español. En 2015 no se tuvo capacidad para ofrecer una respuesta rápida y ágil, tal y como la situación de urgencia requería. Ello ha provocado que existan 16.430 solicitudes de asilo pendientes de resolución, muchas de ellas desde hace varios años. Desde el Servicio Jesuita a Migrantes se siguen varios casos de solicitudes de asilo que continúan pendientes de resolver desde hace años, convirtiéndose en una auténtica pesadilla para éstas personas.

En el año 2015, las tres principales nacionalidades beneficiarias de protección internacional en España han sido la siria, somalí y paquistaní. Hoy toda la atención mediática y política está puesta en Siria, pero los solicitantes de asilo no se reducen a ese territorio, países como Mali, Ucrania, Afganistán, Iraq o Somalia son, además de Siria, los países de origen de donde procede una parte importante de las solicitudes recibidas y los principales damnificados por el retraso.

Ante esta realidad, y como han venido señalando ya otras instituciones, desde el Servicio Jesuita a Migrantes España enmarcado en la iniciativa de las obras sociales de la Compañía de Jesús, Hospitalidad, insisten en la necesidad de mayores esfuerzos y voluntad política para proporcionar recursos suficientes que permitan a España afrontar este aumento de solicitudes de protección internacional.

Resulta evidente tras la comparación de las cifras del año 2014 y 2015, que no se están poniendo los medios suficientes para atender las solicitudes de los refugiados a pesar de alguna mejora a finales de 2015.

La demora en la resolución de las solicitudes y los elevados porcentajes de denegación parecen indicar que la línea que se quiere seguir es la de mantener a las personas como meros solicitantes de asilo sin resolver su situación, elevando la cifra de expedientes a un número récord.

El aumento del número de solicitudes no se ha acompañado de un incremento de los recursos destinados para la atención a refugiados, y los que están sufriendo esta pasividad política son personas en necesidad de protección internacional, exponiéndolas a situaciones de riesgo y exclusión.

Esta circunstancia nos hace reflexionar sobre la responsabilidad y el uso que el Gobierno ha de dar respecto a los fondos que la Unión Europea asignó para el periodo 2014-2020 en el marco del Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) y el Fondo de Seguridad Interior (FSI), debiendo incrementar de manera exponencial su apoyo a estas personas.

Fuente: Alfa y Omega

Anuncios